jueves, 1 de julio de 2010

Medal of Honor: Impresiones multijugador

Que Medal of Honor es la entrega más ambiciosa de las series hasta ahora es algo que no se le escapa a nadie, especialmente teniendo en cuenta el hecho de que si bien la campaña individual la iba a realizar EA Los Angeles, todo el apartado on-line correría a cargo de DICE: Los responsables de las series Battlefield.

Hoy nos acercamos precisamente a la faceta on-line, que hace escasos días ha debutado con la beta multijugador. La sensación que se tiene es la de que estamos ante un híbrido entre Call of Duty: Modern Warfare 2 y Battlefield: Bad Company 2; aunque, obviamente, con su propia personalidad y con un sentido del ritmo mucho más acusado.

Los incentivos por rachas también están ahí, con la posibilidad de  pedir ataques aéreos por determinado número de bajas, hacer aparecer en  los radares las posiciones de los enemigos, etcétera.

Los incentivos por rachas también están ahí, con la posibilidad de pedir ataques aéreos por determinado número de bajas, hacer aparecer en los radares las posiciones de los enemigos, etcétera.
En Pie de Guerra

En la beta hemos tenido oportunidad de testear dos de los modos de juego on-line que el título traerá consigo en su versión final. El primero de ellos es un combate a muerte por equipos sin mayores complicaciones, norteamericanos contra insurgentes islámicos. Esta modalidad es tremendamente rápida, y cuenta con un ritmo vertiginoso. Huelga decir que en los primeros compases moriremos a menudo hasta que pasen unas horas y vayamos haciéndonos con los secretos de los escenarios y los lugares tácticos más interesantes. La otra modalidad, Misión, tiene un patrón más claramente orientado hacia las misiones, en el que deberemos superar una serie de checkpoints en el bando de los occidentales que los musulmanes defenderán.

Uno de los mapas que vienen incluidos en esta versión de prueba es el del Valle de Helmand, en el que dos bandos se enfrentan frente a frente en un mapa de 12 contra 12, y que acaba con los combates concentrados en un área de combate francamente pequeña. Aquí, en el papel de las fuerzas de la coalición, el objetivo trataba de ir avanzando a través de las instalaciones del mapa siempre en actitud ofensiva, puesto que la línea de ataque se va desplazando siempre hacia delante de una forma similar a lo que sucedía en el multijugador de Bad Company 2.

Las posibilidades de mejorar nuestras armas con el sistema de  veteranía persistente recuerda claramente al visto en Bad Company o  Modern Warfare. Todo tipo de complementos para incrementar nuestras  capacidades en combate.

Las posibilidades de mejorar nuestras armas con el sistema de veteranía persistente recuerda claramente al visto en Bad Company o Modern Warfare. Todo tipo de complementos para incrementar nuestras capacidades en combate.
Por si fuera poco los puntos de respawning se recargan con suma velocidad para que podamos estar siempre en combate lo más rápidamente posible. El mapa, de hecho, tiene un tamaño bien pensado para la infantería, y es que a pesar de que hay algunos vehículos en su superficie, será un tanto absurdo utilizarlos.

El caos es mayúsculo y a ello ayuda, de una forma muy positiva, el hecho de que por ejemplo todos los impactos de bala sobre paredes o sobre el propio suelo levantan una pequeña humareda de polvo y partículas que resulta tremendamente desconcertante en combate y que aporta un realismo impresionante. Todo ello está potenciado por un apartado gráfico francamente bueno, muy en la línea de lo que el engine gráfico, Frostbite, de Bad Company 2 consiguió en cuanto a interacción y rendimiento con el último Battlefield.

Explosiones, humaredas de polvo y fuego, partículas saltando... la  sensación de combate que reina en el juego es tan desconcertante como  realista.

Explosiones, humaredas de polvo y fuego, partículas saltando... la sensación de combate que reina en el juego es tan desconcertante como realista.
Por otra parte también hemos tenido oportunidad de probar el mapa de las ruinas de la ciudad de Kabul, plagado de callejuelas y de un diseño radicalmente opuesto al del otro mapa. Aquí hay muchas más alternativas y todo el núcleo de la acción queda rodeado de estructuras de las que podemos interactuar de mil y un maneras con tejados, ventanas, balcones... un mapeado muy estudiado para brindar cientos de opciones a los usuarios.

Además hay que dejar claro que el videojuego también contará con un sistema de desbloqueables persistente al más puro estilo Bad Company o Modern Warfare 2. Con él liberaremos equipamiento según vayamos cumpliendo objetivos o matando enemigos. Por ejemplo podremos añadir los clásicos complementos a nuestras armas como los cargadores más grandes, las miras especiales, tipos de munición extra, etcétera.

Medal of Honor llegará a las tiendas de nuestro país el día 15 de octubre del presente año 2010. Veremos entonces si el experimento de unir los esfuerzos de EA Los Angeles y DICE resulta tan atractivo como parece.

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